Por Perla Sambá

El Partido Popular presentó el domingo a sus candidatos a las elecciones municipales y autonómicas del 27 de mayo en Madrid: Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón. Algunas crónicas maliciosas del evento, celebrado en un abarrotado salón de actos de Ifema, se han centrado en resaltar que el entusiasmo con el que la militancia recibió a Esperanza Aguirre contrastó con la mecánica frialdad con que fue seguida la intervención del actual alcalde. No obstante, visto que a la hora de la verdad todos votan a Gallardón, aunque sea con las narices tapadas, cabría pensar que el supuesto enfrentamiento entre Espe y Alberto no es más que una pantomima (poli bueno/poli malo) para mantener en tensión a la militancia. Con todo, los periodistas allí acreditados estaban tan pendientes de si Espe y Alberto se daban besitos o se miraban mal que casi acabaron pasando desapercibidos los momentos políticamente cruciales de la jornada.

Por un liderazgo críptico
“Nuestro partido cree en España. Con España no se puede jugar (…) ¡Cómo no vamos a estar contentos de ser españoles! ¡Claro que sí!”. Estas fueron algunas de las frases pronunciadas por Esperanza Aguirre durante su discurso. Desde luego, pese a lo extravagante de estas soflamas, nadie podrá acusar a Espe de falta de claridad. No se puede decir lo mismo de otras sentencias allí escuchadas. Frases misteriosas, crípticas, cuyo significado profundo no está claro:

– Mariano Rajoy no quiso ser un convidado de piedra y comenzó lanzando un meritorio órdago al sinsentido que, sin duda, favoreció el que sus militantes cambiaran la imagen de perdedor de su duce por la de un lunático clásico. Mariano dijo lo siguiente refiriéndose, aparentemente, a Madrid: el “PP tiene ganas de trabajar” para “seguir engrandeciendo la nación (sic) más antigua (sic) de España”.

– Por su parte, Alberto Ruiz Gallardón afirmó (suponemos que ante el desconcierto general) que uno de los grandes logros de su gestión al frente de la metrópoli es haber logrado que Madrid tenga menos paro que Los Ángeles. Hasta donde nosotros sabemos, tener un índice de desempleo más bajo que el de la megalópolis californiana no está entre las 5.000 principales preocupaciones de los madrileños, así que las únicas salidas lógicas que le encontramos a la aseveración dadaista del alcalde son las siguientes:

a) Gallardón está tan empeñado en conseguir que ningún madrileño se mueva más de dos metros sin usar su todoterreno que, para él, el único ejemplo políticamente válido parece ser el de la ciudad californiana dónde, como es sabido, sólo las putas, los dementes y los sin papeles no tienen un vehículo en propiedad. De seguir esta línea de marketing político el próximo anuncio triunfalista del alcaldé será que los madrileños han logrado, en menos años, respirar más mierda que los angelinos.

b) Un severo trauma personal impide a Gallardón no revivir en sus alocuciones públicas el demoledor revés que le proporcionó el COI a la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos. Para superarlo, El Faraón ha puesto a todos sus escribas a buscar esos pequeños datos que puedan presentar una mejor imagen internacional de Madrid frente a todas las ciudades olímpicas que en el mundo han sido.

El desideratum
No obstante, el momento álgido de la jornada lo protagonizo, una vez más, la indigente más famosa de España. Atención al vídeo que presentó a Esperanza Aguirre:

Mientras una voz en off destacaba su carácter precursor –“La primera mujer presidenta de una comunidad autónoma”–, en la pantalla se sucedían imágenes de otras pioneras a la altura de Esperanza: Teresa de Calcuta, María Callas (ignoramos qué gobierno regional dirigieron estas dos divas), la primera mujer en recibir un Nobel o la primera mujer en viajar al espacio (desde aquí animamos a Espe a que sea la primera mujer en ir al espacio y quedarse por allí). El caso es que fue ponerse el vídeo y venirse abajo el salón de actos (con unos militantes presos de un extraño brote de histeria).

Y esto es sólo el principio de la campaña…

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2 respuestas a “”

  1. Cogiendo Caracoles
    enero 19th, 2007 00:02
    1

    Hola. ¡Felicidades por tu blog, es realmente bueno! Estábamos copiando y pegando este texto en los comentarios de otros blogs, felicitándoles por sus bitácoras y diciéndoles lo buenas que eran para que a cambio nos votaran en el concurso del 20 Minutos. Pero… ¡joder… que el tuyo es bueno de verdad! ¡que no hace falta ni que te mintamos. Así que si nos quieres votar de puta madre. Viendo el rollo que llevas en tu blog seguro que el nuestro te gusta. Puedes votarnos directamente (a ser posible en humor) y acertarás en tu decisión pero si además de votarnos nos quieres visitar estamos en http://www.cogiendocaracoles.com

  2. Darwin Palermo
    enero 19th, 2007 07:49
    2

    Estoy totalmente de acuerdo en que existen importantes similitudes entre Esperanza Aguirre y la Madre Teresa de Calcuta, simpatizante del dictador haitiano Duvalier, al que llamó “gran amigo de los pobres” (a cambio, Duvalier le concedió la Legión de Honor de Haiti), de Margaret Tatcher (esa genial analista que declaró “there is no such thing as society”: una extraña premisa para alguien que se presenta a unas elecciones), Ronald Reagan y la Union Carbide (sí, esos amigos de los pobres que tuvieron una desafortunada avería en Bopal). Pero las similitudes entre Espe y Tere no se quedan en su aprecio por el autoritarismo, el liberalismo económico, el surrealismo imperialista o la connivencia criminal con grandes empresas. La política sanitaria de la comunidad de Madrid parece haberse inspirado ampliamente en la Madre Teresa, entre cuyos simpáticos servicios sanitarios, cabe destacar su negativa a administrar calmantes a los moribundos para no privarles de tan excelente ocasión de expiar sus pecados (a lo mejor eso es lo que pretendía Lamela con el escándalo del Hospital de Leganés).

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