Por Perla Primicias

En los últimos días el programa de variedades Madrid Opina se ha visto envuelto en la polémica. Uno de los miembros del cómite de huelga de Telemadrid ha sido despedido acusado de «pertubar el desarrollo normal» de la programación durante la jornada de huelga del día 5 de diciembre. Como respuesta, el cómite de empresa se ha encerrado y ha pedido a políticos y artistas que no participen en los programas de Telemadrid. Recordemos que en aquella jornada Telemadrid impuso como servicios mínimos los programas Alto y Claro y Madrid Opina a los que unilateralmente consideró servicios públicos de primera necesidad para los madrileños. Como todo el mundo debería saber a estas alturas, la pluralidad democrática es algo que se mide con un cálculo equilibrado de tertulianos de uno y otro partido presentes en el plató y en ningún caso tragando con una huelga que viola nuestro derecho fundamental al debate circense.

El PSOE ha respondido anunciando que sus miembros no acudirán al consabido debate. Esta medida nos priva injustamente a los espectadores de la presencia de Rosa Díez, y de momentos tan emocionantes como el ocurrido hace unas semanas cuando Rosa anunció, con un brillo especial en los ojos, que a ella lo que le gustaba de verdad era la época de las manifestaciones por Miguel Ángel Blanco. Para que nos entendamos, Rosa se refiere a la epoca en que había un concejal muerto cada mes. El PSOE, con su decisión, nos arrebata de la pantalla a una de las más firmes enemigas de la racionalidad de cualquier signo.

Pero no todo son malas noticias. En el último programa, pudimos disfrutar de la presencia del periodista progresista Eduardo Sotillos, injustamente olvidado portavoz del gobierno durante la primera república, que leyó ostentosamente y atascándose –sospechamos que obligado por el moderador Sáenz de Buruaga– una breve nota “pactada” de apoyo al cómite de huelga. La lectura de tal nota fue recibida por Ignacio Villa, jefe de informativos de la COPE y sueño humedo de cualquier conductista, con el mismo alborozo que un chucho cuando le lanzan su hueso. Ante la posibilidad de que Villa pasase de ladrar a morder al viejuno progresista y ante la perspectiva de todo un programa discutiendo sobre la actuación de sus capos frente al cómite de huelga, Sáenz de Buruaga se vió obligado a recordarle al pitbull que, si se portaba bien, le iba a lanzar todavía varios huesos, entre ellos Jorge Verstrynge; sí, el mismo que protagonizó el único viraje ideológico hacia la izquierda durante los años noventa que se conoce en el Estado español.

Verstrynge intervinó dos veces: en una, referiendose al caso De Juana Chaos, tuvo el feo detalle de mencionar que hay una condena cumplida de por medio y un recuerdo para las garantías judiciales que dan contenido al Estado de Derecho, y en la segunda procedió a maldecir el estado de las autonomías: “Yo me he educado en Francia y soy jacobino”, fue todo su argumento. La primera de sus intervenciones, por lo visto más polémica que la segunda, provocó que Villa le llamase “estercolero intelectual”, a lo que Verstrynge respondió de píe diciendo: “Usted es una mierda y me voy de aquí”. Mientras, el único sociólogo del que ha oido hablar Tejero, Amando de Miguel, que obviamente se había dejado la trompetilla en casa, inquiría: «¡En este programa tienen la fea manía de interrumpirse!». ¡Leñe!, añadimos nosotros.

Visto lo visto, los que ya disfrutábamos con el predecesor directo de Madrid Opina, Tómbola, lejos de sumarnos a la campaña de difamación contra este servicio público, proponemos que, para dejar su rigurosidad fuera de toda duda, se pase a los tertulianos por el detector de mentiras y que aparezcan por sorpresa sus parientes olvidados para someterles a un inesperado careo.

Average Rating: 5 out of 5 based on 277 user reviews.

2 respuestas a “”

  1. malela
    febrero 8th, 2007 18:25
    1

    Ayyy!! Qué lástima que en el fondo sea un drama, porque es un post divertidísimo. Muy grande, Perla P.

    Seguid así :)

  2. Flores
    febrero 9th, 2007 14:02
    2

    Amando de Miguel: «el único sociólogo del que ha oido hablar Tejero».
    Esta definición merecería estar en un diccionario de la historia de la sociología. Letra A

Deje un comentario