Georgescu-Roegen y la bioeconomía

Por Darwin Palermo

Nicholas Georgescu-Roegen fue uno de esos grandes teóricos sociales a los que la larga y militante sombra de la economía ortodoxa ha relegado a un injusto segundo plano. En los últimos cincuenta años, una rocosa escolástica matematiforme se ha apoderado del pensamiento económico académico que, con notables excepciones, como Amartya Sen, se ha convertido en una versión de la matemática aplicada. El hecho de que la principal oposición, al menos hasta finales de los años setenta, procediera de las filas del marxismo, a menudo mayormente preocupado por la exégesis de los textos clásicos, también contribuyó a que no se apreciara en su justa medida la obra de Tawney, Polanyi, Illich o Georgescu-Roegen. Ahora Los Libros de la Catarata recupera algunos textos de este último con Ensayos bioeconómicos, una antología editada por Oscar Carpintero, quien en los últimos tiempos ha realizado un importante esfuerzo por difundir el pensamiento de este economista de origen rumano.
La obra de Georgescu-Roegen, muy frecuentada en nuestro país por José Manuel Naredo, supuso un enorme desafío para la economía convencional entre otras cosas porque estaba a salvo de los habituales reproches académicos de impresionismo conceptual: Georgescu-Roegen fue un gran matemático que realizó aportaciones significativas a distintos aspectos de la teoría económica y, sin embargo, se mostraba muy crítico con las reducciones ilegítimas de la realidad económica a modelos poco explicativos. Pero, sobre todo, Georgescu-Roegen revolucionó la comprensión del proceso económico al tomar en consideración su relación con el medio físico en el que se inserta, un asunto particularmente significativo en la era del calentamiento global y el ocaso de los combustibles fósiles. En palabras de Oscar Carpintero: “Si uno toma cualquier manual estándar de teoría económica verá que allí, cuando se describe el proceso de producción, los factores productivos (trabajo y capital) se transforman sin pérdida o fricción en mercancías listas para venderse; alimentado así un movimiento mecánico circular, reversible y autosuficiente, donde todo lo producido es consumido y viceversa, pero que oculta deliberadamente la contribución de los recursos naturales a la producción, así como la aparición de los residuos y la contaminación que necesariamente se generan en todo proceso de producción o consumo”.

3 respuestas a “Georgescu-Roegen y la bioeconomía”

  1. James Bulla
    marzo 26th, 2007 10:38
    1

    Este texto de Georgescu Roegen de mediados de los años setenta

    http://habitat.aq.upm.es/boletin/n4/angeor.html

    públicado en Habitat (la revista no la segunda gran multinacional sueca del mueble) tiene un manifiesto en ocho puntos, que bien podría ser la inauguración de la vertiente política de la economía ecológica, que merece la pena leerse. Salvo los puntos más flagrantemente Malthusianos setenteros, este programa ha sobrevivido estupendamente.

  2. taranguh
    marzo 29th, 2007 03:37
    2

    Os garantizo unas risas con éste monólogo de la serie Weeds sobre la masturbación:

    http://pasaron.net/2007/03/19/todos-los-tios-deberian-hablar-asi/

  3. jibendue
    mayo 15th, 2007 22:30
    3

    La mayoría de los economistas son unos gregarios que no se cuestionan el modelo de crecimiento económico indefinido en un sistema de recursos finito. Podrían modernizarse un poco y tener en cuenta algunos aspectos a la hora de pontificar sobre el desarrollo, el progreso y el bienestar. Tienen bastante que aprender del sr. Roegen los actuales voceros del neoliberalismo.

    http://cat.bloctum.com/jibendue (en catalan)

    saludos

Deje un comentario