Ojalá los libros fueran coches

Por Karim Sambá

Para entenderlo, usemos una analogía: imagine que la venta de coches funcionase como la edición de libros o música. Usted compraría un coche, y lo pagaría, y sería suyo. Pero dentro de su precio se incluiría una compensación al fabricante por el negocio que pueda perder si le presta usted su coche a un amigo (canon por reproducción mecánica). Asimismo las empresas de alquiler de automóviles deberían indemnizar al fabricante por sus pérdidas, dado que quien alquila no compra (canon de bibliotecas). El fabricante también cobraría un tanto por litro de gasolina vendido, ya que la mayoría de la gasolina se usa en automóviles (canon por copia privada). Por fin, para llevar otras personas en su coche tendría que pagar otra vez (comunicación pública). Sin duda la industria automovilística solicitaría también duras leyes para acabar con la piratería, con tanta gente comprando gasolina sin canon, prestando el coche durante semanas o viajando con amigos sin pasar por caja. Incluso se hablaría de un diabólico invento llamado ‘ferrocarril’ capaz de transportar a miles sin pagar un euro por ningún concepto… un invento que la industria estaría intentando ilegalizar, o controlar, o mejor aún cerrar. Porque de lo contrario ¿qué sería de los pobres diseñadores de automóviles? Lea más en Retiario 

2 respuestas a “Ojalá los libros fueran coches”

  1. Rob
    mayo 2nd, 2007 18:47
    1

    Algunos datos de la última encuesta del CIS que han pasado algo desapercibidos:

    En este barómetro, el CIS ha preguntado sobre posibles medidas para combatir la piratería en productos culturales. Un 42,2%, la mayoría, se decanta por abaratar los precios de los CDs, DVDs y libros. En segundo lugar, un 26,2% se orienta hacia el aumento de la presión policial sobre las mafias. En tercer lugar, un 10,1% prefiere la persecución de los vendedores de las copias. Sólo un 3,9% pide que se sancione a quienes adquieren estos productos ilegales.

    Sólo un 7,43% de la población considera “necesaria” una ley que proteja a los autores y sus obras. Compartir copias caseras de música o películas para uso privado lo ve bien el 69,2% de la población.

    El 70,8% aprueba elaborar copias de los originales para evitar su pérdida o deterioro y el 51,6% descargar o intercambiar ficheros electrónicos de software, textos, música o videos por Internet.

  2. otromadriz
    mayo 3rd, 2007 16:23
    2

    Este canon, en caso en que lo pagasen los usuarios directamente, perdería a muchísimos futuros lectores de libros (y compradores), solo para ganar una miseria, si comparamos esa recaudación con cualquier presupuesto público.

    Todos los que copiamos CDs o sacamos libros de bibliotecas, al final compramos más música y libros, por norma casi general.

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