Rentas diabólicas

Por Darwin Palermo

El pasado 2 de octubre se discutió en el Parlamento una propuesta de IU-ICV y ERC de implementar la renta básica en España. Las distintas reacciones que provocó la proposición tanto en el propio Parlamento como, sobre todo, en los medios de comunicación alcanzaron cotas de estupidez y banalidad inéditas en nuestro país desde los tiempos del Sí a la OTAN. Hoy Antoni Domènech y Daniel Raventós responden a estas críticas en el artículo que reproducimos a continuación.

¿Quién teme a la renta básica de ciudadanía?
El País, 5-10-2007
Antoni Domènech y Daniel Raventós

“El sueldo del mendigo y del banquero”, así titulaba El País el pasado 3 de octubre su crónica del debate parlamentario del día anterior sobre la propuesta de ley de ERC e IU-ICV para crear una renta básica de ciudadanía (RB). Destacadas, las estólidas palabras del representante del PNV: “¿Quieren crear el derecho a no trabajar? ¡Es diabólico!” La derecha toda (PP, PNV y CiU) estuvo completamente de acuerdo. El partido del gobierno, que cuenta entre sus diputados con veteranos partidarios de la idea (por ejemplo, el ex-ministro Jordi Sevilla), aparentemente, dejó caer la propuesta.

Quien se tome la molestia de leer el diario de sesiones de las Cortes, fácilmente advertirá un vivo contraste, de forma y de fondo, en los argumentos cruzados. Joan Tardà (ERC) y Carme García (IU-ICV) expusieron con solidez y sobriedad algunas de las razones que en los últimos 20 años se han ido debatiendo en distintos medios académicos y en muchos foros sociales. Del otro lado, y como si no hubiera tenido lugar esa amplia discusión internacional (con la participación, entre muchos otros, de algunos premios Nóbel de economía y de reconocidos filósofos), piruetas verbales escurriles y pseudocríticas que no se avilanta a esgrimir ya nadie que conserve intacto el sentido del autorrespeto intelectual. Principalmente, ésta: “¡la gente no trabajaría!”.

¡Como si no hubiera ya en la sociedad actual gentes que viven opíparamente de renta, sin que a los esforzados paladines del sudor en la frente les entre el menor arrebato justiciero! ¡Y como si en la distribución funcional de los ingresos en el Reino de España la parte de la masa salarial no hubiera retrocedido, año tras año, en el producto social global, mientras la parte de las rentas y los beneficios empresariales no dejaba de crecer!

Por lo demás, trabajo asalariado no es coextensivo con “trabajo”. Existen otros dos tipos de trabajo: el doméstico y el voluntario. Se calla por sabido que esos trabajos no remunerados son importantísimos en la creación de riqueza y bienestar social, queden o no registrados en el PIB.

Yendo al trabajo remunerado, hay muchas razones para suponer que una RB no provocaría una secessio plebis, una retirada masiva del mercado laboral. Por lo pronto, lo que los más buscan en el trabajo es, junto a ciertos ingresos, reconocimiento social; sentirse útil, incluso cierta autorrealización. Y aun si la gente no persiguiera sino remuneración, el deseo de obtener mayores ingresos deriva de muchos factores de índole social y cultural; que no se extinga ese deseo ni con salarios altos, permite suponer su persistencia bajo una RB que, aun garantizando una existencia digna, quedaría muy lejos del lujo. Además, el mercado laboral “de calidad” es hoy cada vez más raquítico, y por lo mismo, excluye a buena parte de la población. Que algunas personas abandonaran sus empleos-basura para dedicar unos años a formarse, a colaborar con organizaciones dedicadas a la solidaridad o a emprender algún proyecto personal, no debería verse como algo a priori preocupante. Al contrario: liberaría a mucha gente de la presión de encontrar una ocupación a cualquier precio, lo que obligaría a los empresarios a ofrecer condiciones más atractivas para algunos empleos.

La realización de horas extraordinarias por parte de muchos trabajadores y el desempeño de actividades remuneradas por parte de personas jubiladas anticipadamente son dos contundentes realidades que destruyen la presunción de que la RB traería consigo la drástica contracción de la oferta de trabajo asalariado. Son legión los trabajadores que, habiendo aceptado las jubilaciones anticipadas ofrecidas por muchas grandes empresas para reducir plantilla, realizan, pese a contar a veces con buenos ingresos, trabajos remunerados. Si, pues, muchos trabajadores hacen horas extraordinarias y buena parte de los (pre)jubilados siguen desempeñando tareas remuneradas en el mercado laboral, nada invita a pensar que con una RB ocurriría lo contrario.

Varios estudios empíricos y de simulación arrojan alguna luz sobre el asunto. Algunos modelos de simulación (presentados en distintos congresos de la Basic Income Earth Network) predicen sólo una pequeña retirada del mercado de trabajo por parte de algunos trabajadores con empleos mal pagados y desagradables. (Material interesante al respecto, en www.redrentabasica.org). Otros muestran que el estímulo para aceptar un empleo por parte de quienes hoy cobran prestaciones sociales sería mucho mayor con una RB. Los temores catastrofistas ante una sociedad de vagos y ociosos, pues, no encuentran apoyo en lo que hoy se sabe y se puede razonablemente conjeturar.

Otra objeción apuntaba a los “terribles costos” de la RB. Si, como el terrateniente que ante el debate sobre la reforma agraria de la Segunda República dijo castizamente: “estoy de acuerdo con esta reforma, porque entre lo que tengo y lo que me van a dar…”, se pensara que en la RB todo suma, resultaría hasta inteligible la protesta farisaica ante los “terribles costos” de su implantación Un banquero recibiría la RB igual que un mendigo, en efecto. Mas el banquero, en todo modelo de financiación serio, pagaría mucho más de lo que recibiría como RB. En un estudio econométrico que también se mencionó en el debate parlamentario (La Renda Bàsica de Ciutadania. Una proposta viable per a Catalunya, Fundació Jaume Bofill, 2005) se muestra que es perfectamente posible financiar una RB de 5.414 euros anuales para los adultos y de 2.707 para los menores mediante una reforma a fondo del IRPF.

La RB tiene unos rasgos formales de laicidad, incondicionalidad y universalidad idénticos a los del sufragio universal democrático. Como ocurre con el voto, se tendría derecho a la RB por el solo hecho de existir como ciudadano –o residente acreditado—, independientemente del sexo, de la etnia, del nivel de ingresos (¡los ricos también votan!), de la opción sexual o de la confesión religiosa (si alguna). Algo de tan elemental justicia, resulta al parecer amedrentante. Las luchas por el sufragio universal para todos los hombres, ricos y pobres, y después para todas las mujeres, también parecieron locura “diabólica” a muchos que consideraban el sufragio censitario el no va más del orden social. No es imposible que en unas décadas todos se escandalicen de los “argumentos” de quienes hoy se rasgan las vestiduras ante una medida que promovería “diabólicamente” la “vagancia”. Como ahora nos escandalizan los “argumentos” de quienes no hace tanto –el Vaticano no levantó para los católicos la prohibición de votar ¡hasta 1919!— se rasgaban las vestiduras ante la sola idea de que pudieran votar todos, también los pobres, también las mujeres, también, ¿por qué no?, los “vagos”, y aun los (pobres) “diablos”.

5 respuestas a “Rentas diabólicas”

  1. Dj Shuffle
    octubre 5th, 2007 18:04
    1

    Fui uno de los espectadores que vio a los contertulios de “La mirada crítica” (Tele 5) debatir sobre este asunto. Intenté mandar sms para expulsar a todos del programa pero no aparecía ningún teléfono en pantalla. El Sr Vasile perdió la oportunidad de obtener tres euros (impuestos no incluidos).
    Lástima.

  2. Henry Bengoa
    octubre 6th, 2007 05:58
    2

    Yo no tuve el placer (masoquista) de escuchar ninguna tertulia, porque estoy fuera de España. Pero la redacción de la noticia en El País y los comentarios que iban dejando los lectores eran desalentadores. Una pena. Menos mal que podemos leer articulos tan mordaces como éste para consolarnos.

  3. bochelord
    octubre 19th, 2007 17:17
    3

    Oigan, y en vez de estupideces como esta?, pq no retiran el IVA?.
    Asi la gente consume alegremente y el gobierno se evita tener que recaudar dinero para luego tener que darlo de nuevo…
    Joder!. Desde luego España es el pais de la demagogia y la palabreria barata. Cada vez nos parecemos mas a los USA en lo malo (ignorancia y narrowmindismo), a Francia en lo malo (burocracia y falso progresismo).
    A ver si copiamos mas a los asiaticos…
    En fin, utopias baratas.
    Y ustedes que lo vean

  4. Henry Bengoa
    octubre 22nd, 2007 04:52
    4

    Hombre, no sería una utopía barata exactamente. Habría que financiarla a través de la reforma de los subsidios condicionados (y toda la burocracia que conllevan para asignarlos) y de otra reforma del sistema fiscal, que sería mucho más progresivo.

    De todos modos, por si te interesa el origen nacional de las ideas, quienes propusieron la Renta Básica hace más de 20 años eran belgas.

  5. Debrah
    marzo 9th, 2017 12:20
    5

    That inht’sigs perfect for what I need. Thanks!

Deje un comentario