Por Karim Sambá

La muerte de dos adolescentes franceses ha provocado una oleada de protestas en la periferia parisina. Los corresponsales en París de los periódicos Público y El País recogían hoy la noticia en dos artículos cuyas divergencias sobre las hipotéticas causas de la muerte de los jóvenes merecen un breve análisis.

Las causas del accidente según El País:

“Grupos de jóvenes se preparaban para vengar la muerte de dos adolescentes que, en la tarde del domingo, a bordo de una pequeña moto y sin casco, se empotraron contra un coche de la policía, según la versión de las autoridades y de la fiscalía –confirmada por varios testigos–. O fueron dejados morir tras ser objeto de una persecución policial, como sostienen quienes la noche del domingo arrasaron la ciudad”.

El País se inclina por la versión de las autoridades y la fiscalía (“respaldada por varios testigos”): se trató de un accidente… como mucho: quién sabe si se podría incluso acusar a los jóvenes “sin casco” de intento de homicidio por “empotrar” su moto contra el coche de los agentes. Por el contrario, el rotativo desacredita la versión alternativa del suceso, que apunta hacia una posible implicación policial, al no estar respaldada por testigos directos sino únicamente por los testimonios de quienes “arrasaron la ciudad la noche del domingo” (léase energúmenos sin excesiva credibilidad).

Las causas del “accidente” según Público:

“Según la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), lo ocurrido el domingo por la noche fue un banal “accidente de circulación”. La Fiscalía de Val-d’Oise, encargada de las investigaciones, es menos taxativa y reconoce que es necesario explorar la tesis de un “homicidio involuntario” y de una “no asistencia a personas en peligro”, en el marco de un “accidente de circulación.

Primera diferencia: el corresponsal de Público pone en duda que las versiones de la fiscalía y la policía sean exactamente la misma: la fiscalía baraja la tesis de “homicidio involuntario” y “no asistencia de personas en peligro”. Sigamos:

Ambas versiones oficiales desatan la incredulidad de los cientos de personas reunidas ante un improvisado monumento a los jóvenes. “No fue un accidente, fue un asesinato”, repiten unánimemente. (…) Según una treintena de personas consultadas en el barrio, ninguno de los testigos del drama ha sido contactado por las autoridades para prestar declaración.

Segunda diferencia: al contrario de lo señalado por el diario El País (“la versión de las autoridades está confirmada por varios testigos”), Público afirma que ningún testigo ha sido llamado a declarar. No será por falta de ellos:

“No hubo frenazo del coche patrulla. Se los llevaron por delante y los arrastraron”, explica Robert, testigo de la escena, cuya ventana da al lugar del drama y cuyos hijos iban a la escuela con los fallecidos”.

Conclusiones:

El corresponsal de El País apoya sin fisuras la versión oficial mientras que el de Público aporta una serie de datos que la ponen en cuarentena. Desde luego, hasta que se aclare un poco más el asunto,  no parece razonable que un periodista conceda crédito ilimitado a la fuente oficial, aunque sólo sea porque se trata de una versión interesada: la policía nunca admitiría de primeras que sus agentes han intervenido en un homicidio de este tipo (hay miles de ejemplos que demuestran que la policía no es precisamente una fuente infalible en estos casos). Tampoco parece razonable que el corresponsal del antiguo periódico independiente de la mañana sea tan perezoso a la hora de buscar a los testigos del supuesto accidente. Eso sí, aún es pronto para saber si Público va a ser un poco más riguroso que El País a la hora de informar sobre ciertos asuntos.

 

  

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2 respuestas a “”

  1. fsdfsdfa
    noviembre 27th, 2007 23:24
    1

    Fale, aceptamos «Publico» como diario progre, pero hace un rato me he dejado caer por su portada y hablaba de 70 policías heridos en los disturbios. No quiero ni pensar la que se deben de haber llevado los antagonistas que no llevan porras, escudos, gases lacrimógenes y demás arsenal antidisturbios previo entrenamiento reglamentario… y de eso ni pío.

  2. Iván
    noviembre 28th, 2007 12:06
    2

    Sí, yo también pienso dejar pasar un tiempo para decidir si Público es un periódico que me gusta o no. Creo que está por «madurar», o por llegar a un estado de plenitud. Paciencia, igual le cuesta meses o años en llegar a ese estado, que será cuando encuentre colaboradores adecuados, etc.

    Pero de momento, terminar un artículo sobre una exposición del antiguo Egipto con un análisis situacionista de las mega-exposiciones me parece un puntazo a favor. Cualquier otro periódico metería ese artículo en su suplemento dominical simplemente para promocionar esa exposición. Por no hablar del artículo-provocación-rompetabús ese de Nacho Vegas en la sección de deportes.

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