Por Perla Sambá

Tras el primer debate entre los principales candidatos presidenciales algo pareció quedar claro a los sociólogos y asesores electorales de ambos partidos: la gente quiere propuestas y no rifirrafes verbales. Una simple clonación del debate de hace una semana podría haber desencadenado efectos secundarios terribles en un electorado desorientado. Dicho y hecho, los candidatos tenían que lanzar propuestas y lo hicieron, con total desprecio a la sensatez y a las competencias  del estado central, pero lanzadas quedaron. Como nosotros también creemos en los proyectos ilusionantes, hemos recogido y resumido las propuestas más insensatas del debate del lunes. 

1. Dejar el territorio como un queso de gruyère. Para dar con la primera en la frente a Rajoy, ZP propuso, nada más abrir la boca, ampliar el plan de infraestructuras vigente para, literalmente, “compensar la caída del sector de la construcción”. Doblar los kilómetros de autovía hasta 2020 como contempla el plan actual de infraestructuras, incluyendo no pocos puntos en los que se trazan dos autopistas para el mismo trayecto, por lo visto, es sólo un aperitivo para nuestro sector de la construcción. En la misma línea de rescate y promoción de la burbuja inmobiliaria, ZP prometió financiar el alargamiento de los pagos de las hipotecas y construir 140 mil viviendas de protección oficial. Pero como lo cortés no quita lo valiente, ZP aseguró, en tono melodramático, que se comprometía personalmente a liderar la lucha contra el cambio climático. La psicosis está servida: ya estamos viendo al presidente asfaltando y encadenándose a las máquinas simultáneamente hasta cubrir todo el trayecto entre A Coruña y Almería. 

Mariano, por su parte, también se refirió a los precios del suelo y, en una de las afirmaciones más extravagantes de los últimos tiempos, afirmó que la ley del suelo que promulgó el gobierno popular en 1998 nunca entró en vigor porque, según el razonamiento del errático titán gallego, no bajaron los precios del suelo. Refiriéndose a sus medidas para paliar la crisis que viene, Mariano lo tiene claro: “Reduzca el gasto público por debajo del crecimiento nominal de la economía que es lo hemos hecho nosotros en cuatro años”. A Mariano sólo le faltó decir que lo mejor que se puede hacer, ahora que van a caer chuzos de punta, es atrincherarse con Rato en un sótano del Ministerio de Economía y Hacienda, contando el dinero que el Estado deja de gastar y de ingresar, y esperar a que los ricos, que son los que saben, arreglen el desaguisado. 

2. En 2010 sólo hablaremos con máquinas. Otra de las grandes propuestas de la noche tuvo que ver con la implantación de las nuevas tecnologías. Si bien ambos candidatos, por lo que pueda pasar, están de acuerdo en la importancia de los nuevos inventos, fue Zapatero quien fue más allá y propuso que todos los trámites de la administración se realicen por Internet. Aplaudimos esa medida y nos congratulamos de qué, a partir de ahora, las palizas en comisaría y la deportación de extranjeros vayan a suceder en el ciberespacio. 

3. Pocero, enano, habla castellano. Cuando se llegó al espinoso tema de las lenguas del Estado, Mariano, muy atento al detalle, inquirió: 

«Tengo aquí un expediente de un ciudadano catalán, que me ha dado, se le ha multado con 400 euros porque en la fachada de su comercio consta ‘Fincas Nebot ap-compra venta de pisos, solares y rústicos’, y eso vulnera derechos lingüísticos de los consumidores”. 

Dicho esto, Rajoy aprovechó para montar en cólera: “¿Es normal un país donde por poner un letrero en castellano se te sancione? ¿Hay algún país del mundo donde ocurra eso?”. Tras sosegarse, el candidato prometió que promulgaría una ley para acabar con este sindiós lingüístico. Las cosas como son: no podemos más que solidarizarnos con la cruzada marianista: es absolutamente imprescindible una ley que garantize a los castellano-hablantes reconocer un chiringo de especuladores inmobiliarios de poca monta. De hecho, proponemos que se multe poderosamente a Paco el Pocero por tener  los letreros de los anuncios de sus promociones en idiomas extranjeros como el inglés. 

(Nota: En Cataluña no se multa a ninguna empresa por rotular en castellano, sino por no hacerlo, al menos, en catalán. Es lo que establece la Ley de Política Lingüística aprobada en 1998. En aquél entonces, CiU y el PP se apoyaban respectivamente en los Gobiernos de Cataluña y Madrid. El PP no recurrió la constitucionalidad de la ley). 

4. Ciegos de consenso. Según el PSOE, uno de los puntos de inflexión del debate fue el momento en el que ZP se dirigió a la cámara para afirmar en tono trascendental que “sea cuál sea el resultado electoral el PSOE apoyará al Gobierno español en la lucha antiterrorista, sin condiciones”. Tras ello, conminó a Rajoy a hacer lo mismo. Rajoy lo hizo… aunque con matices: «Sólo apoyaré al gobierno si no negocia». Bien, dejando a un lado el insignificante detalle de que el gobierno negoció con ETA siendo Rajoy ministro, podría decirse, como asegura el PSOE, que la negativa de Rajoy a suscribir el compromiso de ZP le puso en evidencia. El problema es que la estratagema zapaterista también puso en evidencia… al PSOE. Recordemos cuáles fueron los efectos de darle un cheque en blanco a Aznar en materia antiterrorista: periódicos cerrados, ley de ilegalización de partidos políticos, conciertos prohibidos… y el mundo de la cultura coreando como un solo hombre “un bote, dos botes, entorno de ETA el que no bote”. Atención, pregunta: ¿si Rajoy gana las elecciones y decide que la primera medida en política antiterrorista sea atacar el Metro de Bilbao con gas sarín recibirá el apoyo del PSOE? Por supuesto: el consenso y el buen rollo están por encima de absurdos partidismos. 

5. From the time of Mary the Hazelnut. Pese a que sus referencias a “la niña” monopolizaron casi toda la atención mediática, Rajoy alcanzó el colmo de lo casposo con sus bizarras referencias a la educación. En efecto, el candidato conservador repitió hasta la saciedad que si gana las elecciones el sistema educativo español se sustentará en tres pilares: “mérito, trabajo y esfuerzo”. Aunque Rajoy no entró demasiado en detalles, sí hizo ciertas alusiones que nos permiten imaginarnos como serán los colegios si el PP gana las elecciones: 1) Todos los repetidores serán deportados a Guantánamo (nota: esta predicción está basada en la cara de loco que puso Mariano –máxima dilatación ocular­– cuando aseguró indignado que el PSOE permite pasar de curso con cuatro cates). 2) El PP anulara tanto Educación para la Ciudadanía… como cualquier otra asignatura que no sea “el inglés”. En efecto, Rajoy hizo tantas referencias “al inglés” (¿200? ¿300?) que cabría pensar que sufre algún tipo de trauma infantil propio de la generación del desarrollismo: es posible que haya visto tantas veces Vente a Alemania, Pepe que haya perdido el juicio. 3) Por supuesto, el candidato conservador no hizo mención alguna a las inversiones necesarias para mejorar el sistema educativo; bueno, sí: “hay que reducir el gasto público por debajo del crecimiento nominal de la economía”.

6. Agua para todo. Uno de los momentos más hilarantes del debate se produjo cuando, tras acusar a ZP de haber dejado sin agua a Aragón y Cataluña (la deshidratación ya es la primera causa de muerte en Barcelona debido a la insaciable sed de nuestro presidente), Mariano se vino espectacularmente arriba y prometió “llevar agua a todos los sitios”. Ya le estamos viendo recorriendo los pueblos y los campos de golf de España en borriquito ataviado cual aguador marroquí. Zapatero, por su parte, respondió al costumbrismo de Mariano con una brillante idea de progreso de ese del bueno: producir con desaladoras ochocientos hectómetros cúbicos más de agua en el Mediterráneo. En fin, lo prioritario es que los jubilados ingleses puedan alcanzar el handicap de Seve Ballesteros y que el jardín del chalet de Camacho tenga un césped más lustroso que el del Bernabeu, aunque para ello haya que dejarse enormes cantidades de energía en dejar el agua del Mediterráneo más dulce que la del pantano de San Juan.

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5 respuestas a “”

  1. Pere
    marzo 5th, 2008 12:38
    1

    Me encanta lo de «trazar dos autopistas para el mismo trayecto». Es una solución cojounuda. ¡Qué no pare la fiesta!

  2. Raul
    marzo 5th, 2008 13:10
    2

    Ja, ja, ja. Lo de «que el jardín del chalet de Camacho tenga un césped más lustroso que el del Bernabeu» debería ser un punto irrenunciable de cualquier programa electoral que se precie.

  3. Francis Matthews
    marzo 5th, 2008 13:24
    3

    Cuidado, que uno de los principales atributos de la niña de Rajoy será el poder pasearse por Europa sin complejo de inferioridad.

    No hay derecho a que una niña viva acomplejada sólo por tener que vivir en la cabeza de Marianorrr!!

  4. Jark Prongo
    marzo 5th, 2008 15:16
    4

    ¨No hay derecho a que una niña viva acomplejada sólo por tener que vivir en la cabeza de Marianorrr¨

    Brillante.

  5. D
    marzo 5th, 2008 16:04
    5

    «… el candidato conservador no hizo mención alguna a las inversiones necesarias para mejorar el sistema educativo; bueno, sí: “hay que reducir el gasto público por debajo del crecimiento nominal de la economía”

    muy agudo. otro pequeño detalle sin importancia, como lo de la negociación con eta en el 99 o la guerra de irak. cosillas.

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