Por Boris Gruchenko

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La productora norteamericana HBO ha fabricado uno de los contenidos de televisión más interesantes de los últimos tiempos: In Treatment. Una escasa media hora por capítulo, un máximo de tres personajes, una única localización. Nunca antes nadie había dado tanto con tan poco.

La psicologización de los asuntos comunes y de las causas de los problemas más usuales que nos atraviesan va camino de convertirnos en autómatas hipermedicalizados dependientes de repetidas dosis terapéuticas. ¿Quién no conoce a alguien que toma pastillas para poder dormir? ¿Quién no tiene un amigo, un familiar o un compañero de trabajo que acude cada semana a la consulta de un psicólogo para poder vivir?… Nunca antes las relaciones sociales capitalistas y las formas de vida a ellas asociadas habían producido un impacto tan demoledor en nuestras cabezas y, lo que es más importante, nunca como en nuestros días se había conseguido escindir la percepción general de los problemas sociales de su naturaleza eminentemente política: el actual consumo exorbitado de terapias psicológicas y de psicofármacos no solamente constituye un mercado boyante, sino que condensa hasta el extremo la insana ilusión de que a los problemas estructuralmente políticos, y por lo tanto sociales y colectivos, se les puede dar una solución individual y terapéutica. Sencillamente aterrador y absurdo.

La HBO, esa productora fetiche que acostumbra a regalarnos milagros televisivos, sabe que ahí hay cancha para fabricar ficción serializada y se ha puesto a ello: In Treatment nos introduce en el magma psicoterapéutico a través del Dr. Paul Weston, interpretado magníficamente por Gabriel Byrne, y sus pacientes. Basada en un formato israelí (Betipul), la serie ha sido emitida en el prime time norteamericano desde el mes de enero pasado, con un éxito considerable de crítica y audiencias.

Un matrimonio en crisis, una anestesista enamorada de su terapeuta, un piloto traumatizado por la guerra en Irak, una adolescente con tendencias suicidas y el propio Dr. Weston, que visita a su terapeuta todos los viernes, nos ofrecen el testimonio de hasta qué punto la sociedad actual y sus formas de vida son una máquina de producción de desequilibrios psicológicos, emocionales y cognitivos. El trazo fenomenológico del cúmulo de malestares y tristezas que nos asola acompañado del morbo que nos aporta el introducirnos sigilosamente en la consulta de un psicólogo, hurgando en los problemas ajenos y reconociéndonos en los cuadros neuróticos de otros. El testimonio de que la crisis no es una cuestión disfuncional y pasajera, sino el elemento fundamental de nuestra sociedad y nuestras vidas.

Producida por Mark Wahlberg y con Rodrigo García en el ajo de su dirección y escritura, In Treatment posee una magnífica realización, unos diálogos excelentes y un desarrollo medido e inteligente de las tramas que te va enredando en las vidas de sus protagonistas.

Average Rating: 4.9 out of 5 based on 201 user reviews.

4 respuestas a “”

  1. jeffreyabbot
    julio 25th, 2008 11:28
    1

    Después de descubrir «Mad Men» a través de la dinamo, no puedo más que dar las gracias por este nuevo update de lo que hace HBO y confirmar que intentaré verla a ver que tal.

  2. Boris Gruchenko
    julio 25th, 2008 15:16
    2

    La emisión de la segunda temporada de Mad Men empieza este domingo en EEUU. Ya os contaremos…

  3. Iván
    julio 28th, 2008 12:03
    3

    Precisamente he empezado a ver hace unos días The Wire (creo que en España se titula «Bajo escucha»), también de la HBO, y de momento la impresión es muy, muy buena. Esta no la conocía, voy a investigar a ver si puedo ver algún capítulo.

  4. Mariana la de los libros
    agosto 1st, 2008 15:24
    4

    Me encanta esta serie (si bien la pesqué empezada). Sobre todo Gabriel Byrne, uno de mis actores favoritos, fabuloso en este papel que parece haber sido escrito a su medida.

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