Por Darwin Palermo

Comienza a conocerse información sobre el pabellón de España en la exposición universal de Shanghai. La factura asciende a 55 millones de euros, de los que el edificio “sólo” ha consumido 18. ¿En qué se han gastado, entonces,  los otros 37? Pues en cosas tan imprescindibles como una chochona tamaño Godzilla creada por Isabel Coixet y en otras maravillas similares de Basilio Martín Patino y Bigas Luna. A eso hay que unir el edificio de bambú en homenaje al “arte de la cestería”, una idea digna de un parque temático ideado por los guionistas de Los Simpson. Si dividimos el coste del tenderete entre el bajo número de visitantes, casi sale más barato fletar vuelos charter para traer a los chinos gratis. Coixet justifica la obra con su lógica habitual: “Aquí los bebés les alucinan, les fascinan todavía más que en España. Es un símbolo universal y a todo el mundo teóricamente le gustan los bebés, pero aquí con la política del hijo único hay una glorificación y respeto todavía más grande. Hemos dado muchas vueltas hasta llegar a esto. He investigado con asesores, amigos y artistas del país. Los chinos se pelearán por hacerse la foto con Miguelín”.

Average Rating: 4.7 out of 5 based on 277 user reviews.

3 respuestas a “”

  1. Carla
    mayo 11th, 2010 10:59
    1

    Los medios solo muestran la parte superficial del trabajo. La mascota, donde la gente va a hacerse la foto. Era un requerimiento. Los contenido reales abarcan temas de Sostenibilidad, transporte, urbanismo, salud y educación para un futuro mejor. Y detrás hay grandes profesionales q asesoraron el trabajo, como el gran Salvador Rueda.

  2. Albin Senghor
    mayo 11th, 2010 11:40
    2

    55 millones de euros para hablar de sostenibilidad, transporte y urbanismo o es un despróposito o un lavado de cara verde. Para que te hagas una idea yo trabajo en una institución pública que se dedica a esto mismo y en la que trabajan quince personas y el presupuesto anual es menor de un millon de euros. El señuelo para gastarse este pastón es atraer capitales chinos a España, en concreto al sector inmobiliario. Lástima que la burbuja inmobiliaria china haya empezado a pinchar.

    Por otro lado, Salvador Rueda es peor que Isabel Coixet. Consultoría muy muy cara para que las administraciones públicas vistan de verde la tecnocracia de toda la vida. La chochona de Coixet la pincharán después de la Expo, las desastrosas contribuciones de Rueda al planeamiento urbanístico se quedaran ahí toda vida.

  3. Casius Bambino
    mayo 11th, 2010 12:18
    3

    Verás, Carla, el problema es que, en este caso, es justamente la pretensión de profundidad la que resulta engañosa y superficial. Todo el “contenido real” (Patino, Rueda, la sostenibilidad y el niño Jesús) que uno puede tomarse la molestia de descubrir en semejante monumento manierista sirve para eludir la pregunta fundamental: ¿qué demonios es una Exposición Universal?, ¿qué es lo que se expone en esos pabellones de 60 millones de pavos? La única respuesta posible es que se expone la dilapidación de 60 millones de pavos administrados, por cierto, por una demencial Sociedad Estatal. En realidad, la Cosa de Coixet entra en materia mucho más que todas las otras chorradas bienintencionadas y grimosas del pabellón. Capta perfectamente el espíritu de las exposiciones universales, que ya resultaban kitsch y casposas a sus contemporáneos en el siglo XIX, pero que en 2010 bordean lo patológico (un batallón de psicoanalistas debe estar relamiéndose ante su terabarriguitas).

Deje un comentario