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29.LDNM - Sep-Mar 2009
Música
Calle 13. «Empecé escuchando Whitesnake, Van Halen y Stryper»
Víctor Lenore
Poco después de nacer, el reggaetón ya era un género con defensores y detractores. La mejor apología de sus virtudes no la hicieron los fans ni los críticos, sino Calle 13 con el tremendo single “Atrévete-te-te”. Hoy el dúo de Puerto Rico quiere distanciarse del perreo y abrirse a otros estilos. Su nuevo disco, Los de atrás vienen conmigo, contiene sus letras más socialmente explícitas. Siguen cantando al sexo salvaje, pero también a los conflictos y movimientos sociales de América Latina.
Son las once de la mañana de un viernes. Al otro lado del teléfono René Pérez (alias Residente) contesta con la boca pastosa y una lentitud extrema, que puede hacernos dudar de que sea la misma persona que recita hiperactivo cuando le ponen un micro delante. Supongo que es víctima de la resaca o del jet lag. A pesar de todo, consigue contestar con coherencia a las preguntas de LDNM.

¿Cuáles fueron los primeros discos que compraste de adolescente?
Escuchaba ese rock que es como pop, cosas tipo Poison, Stryper y esas porquerías. También Van Halen, Guns’n’Roses o Whitesnake.

¿Y qué discos escuchaban tus padres en casa?
Allí sonaba Maestra vida, Siembra o Buscando América de Rubén Blades. Mi padrastro era rockero. Escuchaba a Led Zeppelin. Mi mamá también ponía a Serrat, Silvio Rodríguez, Sabina, Aute…

Oyendo vuestro "Gringo latin funk" pensé que decía más o menos lo mismo que "Plástico" de Rubén Blades. ¿Tan poco han cambiado los problemas de Latinoamérica?
Pues sí. Nuestro discurso es distinto, más urbano, pero siguen esos mismos conflictos. Bueno, ahora no hay guerras como la de Nicaragua con el sandinismo o lo del Salvador. Ahora hay tensiones, pero sin guerra. Lo más gordo es Colombia.

Este disco, Los de atrás vienen conmigo, destaca por unas letras que suenan mucho más izquierdosas. ¿Qué ha motivado este giro?
Estados Unidos se sigue metiendo en nuestros asuntos. Interviene en cualquier país que le interese. A lo largo de la historia lo han hecho siempre y nunca permiten el crecimiento de nada que no sea lo que quieren ellos. Dejan que empiece el movimiento, pero luego lo detienen.

¿Se ha perdido la tradición de música política en América Latina?
Sigue, pero no es lo más popular. Calle 13 se ha convertido en un grupo que tiene esa conciencia social y aun así llega al gran público gracias a meter canciones más triviales, más para las masas, como "Atrévete-te-te" o "La cumbia de los aburridos". Son ritmos chéveres, pero más para bailar. Al mismo tiempo les tiramos temas más fuertes como "Llégale a mi guarida" (himno a favor de las guerrillas populares) o "Pal’ norte" (homenaje a los inmigrantes ilegales).

¿Hay otros grupos del continente con inquietudes sociales que nos puedas recomendar?
No sé… Mercedes Sosa lleva tiempo y siempre está vigente. La última vez que fui a Argentina vi un concierto que dio con artistas de diferentes partes del país. Recuerdo que había músicos de Jujuy. Siempre ha tenido esa preocupación social. En Puerto Rico hay, pero poco, no sale a flote. Ese discurso cuesta darlo sin aburrir a la gente. Hay grupos de reggae como Cultura Profética o raperos como Siete Nueve.

Calle 13 destaca por su sentido del humor. ¿Qué músicos te parecen a ti graciosos?
No conozco muchos. Me gustan Kevin Johansen y en directo Vicentico tiene un humor que me llega.

"Que lloren" es una crítica al reblandecimiento del reggaetón. ¿Por qué crees que se ha ablandado?
Hicimos esa letra porque queríamos distanciarnos del género. No cabemos en ninguna etiqueta. Somos músicos urbanos.

En esa se dice "Yo no soy calle". La veo muy en contra de la corriente: hoy casi todos los artistas quieren presumir de venir del barrio más marginal posible.
Se olvidan de escribir. Parece que sea más importante ser de barrio que lo que digan las letras. Buscan parecer duros vestidos de rapero. Ser de barrio no es necesariamente un punto a favor. Todo el mundo tenemos dificultades en la vida. Yo vengo de una clase media baja. En Puerto Rico es la clase más jodida, más que la del barrio. Lo único que hacemos es pagar la renta y trabajar. En Puerto Rico el barrio recibe plata del Estado. Nosotros somos muy pobres para ser ricos y muy ricos para ser pobres. Estamos en un terreno de nadie que molesta. La mayoría de la gente del reggaetón provienen de mi clase social, pero recurren a esta cosa de "soy de barrio". Alguno incluso llega a creerse el personaje. En Puerto Rico llamamos clase media a una cosa que no significa tampoco que tengas comodidad material. De hecho, allí las clases sociales tienen más que ver con la mentalidad que con tu nivel de renta. Aspirar a cierto estilo de vida es lo que define tu sitio. También tiene que ver con el modo en que te han educado. La clase media siempre la imagino sufriendo por aparentar ser lo que se supone que es.

En todo caso, vuestra canción más políticamente explícita es "Querido FBI", donde clamabais venganza por la muerte del líder piquetero Filiberto Ojeda Ríos. ¿Os trajo problemas?
Nosotros siempre buscamos rimas que causen algo, que logren que la gente discuta. Fue valiente porque en ese momento estábamos negociando con una disquera interesada, que era Sony. Pocos hubieran hablado de la independencia del país cuando la mayoría no la quiere. Un 45% quiere integrarse en EE UU y otro 45% quiere quedarse igual: de estado libre asociado. Sólo hay un cinco o un diez por ciento que quiere ser independiente. No sé si es bueno o malo, pero cuando salió "Atrévete-te-te" en Puerto Rico se olvidaron de "Querido FBI" y se pusieron a bailar.

¿Has militado alguna vez en movimientos sociales? ¿Es algo que te interesa?
En mi país siempre he estado pendiente de lo que pasa a nivel político. Si hay alguna marcha suelo ir. Como Calle 13 hemos participado en festivales políticos para un periódico independiente y nacionalista que se llama Claridad. A nivel personal he hecho viajes por América Latina para estar con pueblos indígenas como los yanomami, los yekuana o los arhuacos de Colombia. Estuve en la isla de Amantaní con los campesinos.

¿Qué te parece el actual resurgir de la izquierda en América Latina?
Soy un tipo que no se cierra a ninguna solución, pero tampoco beso banderas. Tengo ideas mezcladas. Castro y Chávez han hecho cosas buenas y malas. En principio, todo lo de izquierdas me parece bien. Yo qué sé: Evo Morales. De Fidel me molestó la época de los ochenta –o quizá antes– en la que estuvo persiguiendo a los homosexuales. No me gusta meterme en cosas de otro país, pero Chávez me causó buena impresión por el trato que ha dado a los indígenas. Es sólo un ejemplo, son preguntas muy amplias las que me haces. En cambio, no me gusta su rechazo a trabajar junto con otros presidentes que no comparten sus posiciones ideológicas. Cuando voy a Venezuela veo que la gente lleva muñequitos de él en los carros. Es gracioso y raro. En el fondo, es como llevar un G. I. Joe, ¿no? De Chávez me gusta también la forma directa en la que se dirige a Estados Unidos, aunque a veces hable de más. Creo que debería dar la oportunidad de gobernar a alguien de su partido que tenga ideales semejantes, pero que sepa comunicarse mejor con otras clases sociales.