La Mazmorra
Hace relativamente poco ha salido a la calle el último número de una serie que marca la diferencia en lo que a los animales antropomórficos se refiere: La Mazmorra (Donjon en su título original en francés) de Joan Sfar y Lewis Trondheim es una obra ambientada en un mundo de fantasía al más puro estilo Tolkien, y repleta de golpes de humor a medio camino entre la crueldad y el surrealismo. Sfar y Trondheim han construido todo un mundo de ficción que no se limita a ser un mero telón de fondo para las aventuras de los personajes:   el hábitat de La Mazmorra se aleja del tópico y propicia desde declaraciones sobre la naturaleza de las cosas hasta escenas tiernas y bonitas.
Este último ejemplar de La Mazmorra, editado por Norma Editorial, es el sexto álbum de la serie; más aún, es el número 102. No, no es una de esas numeraciones absurdas que encontramos a veces, de verdad es el número 102. De hecho, La Mazmorra es un proyecto muy amplio, de 300 números, que se divide en diferentes ciclos: Zenit, del capitulo 1 al 100; Amanecer, del -99 al 0 y Crepúsculo, del 101 al 200. Además, la historia tiene series paralelas: Monsters, Parade y Bonus, inéditas  en castellano, donde se narran aventuras de diferentes personajes, situadas temporalmente en diferentes momentos de los ciclos.

Mis Circunstancias
"Mi biografía no es muy interesante. No soy muy sociable, y eso despierta en mi un gran sentimiento de culpabilidad", dice Trondheim.
También recientemente, aunque de una manera mucho más humilde, se ha publicado en castellano uno de los mejores trabajos de este autor: Mis circunstancias (Approximati-vement, Ed. Cornélius, Francia). Nuevamente es una editorial pequeña, Astiberri Ediciones bajo el sello de Altercomics, quien nos lo ofrece. También aquí (como la mayoría de los cómics de Trondheim) aparecen esos animalitos con forma humana de La Mazmorra. No obstante, en esta ocasión son el vehículo de   una historia autobiográfica llena de fantasía en la que Trondheim saca a la luz sus luchas internas. Resulta fascinante el modo en que va elaborando un continuo autoreproche -unas veces bajo la forma de una especie de dragón   y otras mediante desdobles de sí mismo- sin   perder un ápice de realismo.
Trondheim tiene las ideas muy claras respecto a su futuro. En su página web (www.lewistrondheim.com) podemos encontrar una lista de 19 proyectos a desarrollar de aquí a 2004. Ya podemos estar preparados porque este hombre no parece tener intención de parar.

Parece que por fin empiezan a editarse por estos lares los trabajos de Lewis Trondheim. Y ya era hora de que alguien tomase la iniciativa: Trondheim es un autor de cómics tan prolífico que seguir su ritmo creativo se convierte en una labor editorial extenuante. Series como La mazmorra o Nimrod, inédita en castellano, son solo la punta de un iceberg compuesto por aproximadamente 76 obras (en este momento seguramente serán más) que forman su bibliografía de los últimos diez años. Catalogado como incatalogable, Trondheim pertenece a lo que algunos denominan la "generación perdida" del cómic francés. Se trata de un conjunto de autores que surgieron en un momento de recesión, lo que hizo que todos ellos empezaran en fanzines y crearan pequeñas editoriales independientes para publicar sus obras. Precisamente Trondheim es cofundador de una de esas editoriales, L’Association, de la que alguien dijo: "Las obras publicadas por L’Association tienen en común el rechazo por lo espectacular; desdeñando el color y la virtuosidad gráfica, subordinan la imagen al discurso, a menudo de inspiración literaria".
De cara al futuro, Trondheim parece tener claro lo que va a hacer. En su página web (www.lewistrondeheim.com) podemos encontrar una larga lista de proyectos, unos 19, que van desde hoy hasta el 2004. Ya podemos estar preparados, y los editores también, porque este hombre no parece tener ganas de parar.