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VARIOS ARTISTAS
You Don't
Need Darkness To Do What You Think Is Right
Geographic
/ Everlasting
Las recopilaciones,
casi por definición, son discos irregulares. Y esta no es
una excepción, aunque el nivel medio sea bastante aceptable.
Se ofrecen piezas tranquilas, casi narcóticas, en la onda
del indie-pop británico de los 80 y primeros 90. Tampoco
se renuncia al exotismo, con guiños orientales (Nagisa Ni
Te) o hawaianos (Directorsound). Mención especial para esa
contagiosa postal, con remite de Jamaica, que envían Future
Pîlot AKA, proyecto de Sushil Dade, ex bajista (no se rían)
de los Soup Dragons.
La sorpresa:
escuchar la preciosa versión de Sly & The Family Stone
("Everybody Is A Star") que bordan The Pastels. También ellos
se encargan de "Intro", que el gran Kevin Shields reconstruye para
cerrar el disco (no esperen mucho, es una bonita anécdota,
cubierta por el típico y cálido colchón de
guitarras de My Bloody Valentine) Tirando de clasicismo pop, brillan
Bill Wells Octet, con un silbido pegadizo, en plan Burt Bacharach,
rematado por una trompeta jazz. Hasta podemos anotarla en la lista
de candidatas a mejores canciones del 2002. Bastante por debajo,
pero aún disfrutables, están la aportación
de Maher Shalal Hash Baz, Empress o Sister Vanilla, grupo donde
los hermanos Reid (The Jesus and Mary Chain) secundan a su hermana
Linda. Estos tres cortes, sin ser material de primera, despiertan
la nostalgia de aquel tiempo en que el indie-pop buscaba la belleza
en la intensidad emocional y no en los estribillos instantáneos.
V.L. subir
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ELVIS COSTELLO
When I
Was Cruel
Island
/ Universal
"45", una canción
que toma a los vinilos como indicadores del paso del tiempo y las
vivencias asociadas al mismo, abre el nuevo Costello. El autor,
qué listo, tiene 45 años. Es el primer guiño
en un álbum cuyos lúcidos juegos líricos, que
giran a menudo en torno a una palabra o un concepto, extenúan,
seducen y dejan atónito. ¿Joyas? Hay muchas: el dolor y el
cinismo de "When I Was Cruel" (7 minutos, un sampler de Mina, una
cita de Abba que no firmaría ni el Stephin Merritt más
demolido), la tierna psicología poética de "Tart",
la crónica de la relación que se sabe a punto de desaparecer
en "Dissolve", el romanticismo desfasado de "My Little Blue Window",
la feroz sátira deformante de "Episode Of Blonde", la triste
y hermosa, moderna, contenida y derrotada "Radio Silence"…
Pete Thomas
y Steve Nieve (ex Attractions) contribuyen decisivamente a un sonido
protagonizado por percusiones y bajos que dotan a la obra de una
atmósfera espesa y de sonrisa malévola, una suerte
de trip-hop orgánico (valga la expresión) que flirtea
con el vudú-blues, el rock más virgen, el jazz y el
cabaret.
Y ahora
olviden todo lo leído, porque la verdadera joya de este disco
es la voz de Costello, soberbia a la hora de transmitir una infinidad
de matices cuya descripción merecería otra crítica.
D.S.
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MÚM
Finally
We Are No One
Fat Cat
/ PIAS
El segundo álbum
de los islandeses Múm puede entenderse como una sinfonía
en la que se sugiere un área temática para que el
oyente juegue con ella. Si en su primer disco, Yesterday Was Dramatic,
Tomorrow Is OK (2000), se apuntaba una obsesión por la infancia
y el movimiento, ahora los títulos y textos apelan a la idea
de lo onírico, la memoria, el paisaje intervenido, la flotación
y el miedo a desvanecerse cuando se pierde la noción de lo
real. Hay cierta atmósfera alucinógena y evocadora,
una sensación de claroscuro, fragilidad y misterio que, al
tiempo, se vuelve increiblemente placentera. El cuarteto se recrea
en la construcción de hermosísimas melodías
reforzadas por todo un arsenal de recursos, desde las voces aniñadas
de las gemelas Gyda y Kristin hasta la combinación de programaciones
electrónicas en miniatura e instrumentos como la guitarra,
bajo, acordeón, cello y melódica. Por supuesto, y
siguiendo la escuela de la vanguardia islandesa, el resultado no
parece de este mundo. La deslumbrante "Green Grass Of Tunnel" recuerda
a lo mejor de Cocteau Twins, "Behind Two Hills..." y "Faraway Swimmingpool"
parecen hacer jugar a los gnomos galácticos del Planeta Imaginario
de Tomita con las cajas de música de Björk, mientras
que en "Don't Be Afraid, You Have Just Got Your Eyes Closed" se
llevan a Kraftwerk de excursión por los géiseres.
Para no dar crédito y reconciliarse con la humanidad.
D.S.
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ORNETTE COLEMAN
At The
Golden Circle, vols. 1 y 2
Blue Note
La serie Rudy
Van Gelder Edition es el argumento utilizado por el sello Blue Note
para dotar de una coartada de actualidad a parte de su catálogo
de referencia. En esta ocasión el ingeniero de sonido toma
por primera vez (no intervino en la edición original) esta
grabación en directo llevada a cabo en un club de Estocolmo
a finales de 1965. Ornette Coleman regresaba en formato trío
junto al contrabajista David Izenzon y el baterista Charles Moffett
tras un periodo de dos años en los que, sin grabar ni tocar
en directo, se había dedicado a componer música y
a añadir a sus capacidades instrumentales la trompeta y el
violín, de los que aquí muestra su lado más
cáustico en el delirio consciente de "Snowflakes And Sunshine".
Así, en estos dos volúmenes el saxofonista no se ve
acuciado por la urgencia expresiva presente en trabajos previos
como The Shape Of Jazz To Come o Free Jazz, y logra articular una
sintaxis propia. Con el añadido de las pertinentes tomas
alternativas y un inédito ("Doughnuts"), el ideario musical
colemaniano articula una serie de temas que van de lo reflexivo
("Dawn" y "Morning Song") a la pura cinética ("Faces And
Places" o "The Riddle"). En todos ellos la sección rítmica,
mutante y tremendamente flexible, crea un trasfondo lleno de aristas
que casa a la perfección con la belleza turbia y sin concesiones
del discurso de un Coleman en estado de gracia.
Pablo G. Manchón
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VARIOS ARTISTAS
24 Hour
Party People
London
Rds. / Warner
El cineasta
Michael Winterbottom ha decidido recrear en su nuevo filme el nacimiento,
auge y caída del sello Factory y el club The Hacienda, principales
emblemas de Manchester como capital mundial del pop más inquieto
durante el período 1977-90.
Tony Wilson,
impulsor del sello, compila una banda sonora representativa del
equilibrio entre hedonismo, vicio, inocencia y rabia que se vivió
en aquellos años, dejando especialmente visibles las relaciones
entre la cultura punk y la eclosión de la música de
baile como nueva religión (ahí están tanto
el "Hallelujah" de los Happy Mondays como los hits de Marshall Jefferson,
808 State y A Guy Called Gerald). Al tiempo, clásicos que
ya han sido explotados hasta la extenuación ("Love Will Tear
Us Apart", "Atmosphere", "Transmission" y "She's Lost Control" de
Joy Division, "Blue Monday" y "Temptation" de New Order) adquieren
aquí otro sentido al situarse en su contexto que ayuda a
captar tanto lo que significaron como su arrolladora vigencia. Tres
inéditos (una nueva de New Order, una versión de "New
Dawn Fades" por Moby con invitados y un remix de "24 Hour Party
People" a cargo de Jon Carter) justifican la compra al tiempo que
consagran a Wilson como encantador polemista: prescinde en la seleccion
de mitos locales como los Smiths, Stone Roses, Fall, James o Inspiral
Carpets y, a cambio, introduce a los londinenses Sex Pistols y The
Clash.
D.S.
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