Por Karim Sambá

El pasado domingo el rotativo La voz de Almería publicó una de esas noticias que ayudan a interiorizar un hecho más que asumido: “parásito” y “delincuente” son dos términos que describen con precisión a algunos de los inmigrantes que viven en nuestro país. En efecto, el periódico almeriense se tomó la molestia de calcular “lo que nos cuesta” la estancia en la provincia de dos de las mayores comunidades de extranjeros: británicos (12.439 residentes) y marroquís (34.162 residentes). Según el estudio, cada británico aporta a las arcas públicas 1.100 € anuales (incluyendo Seguridad Social e impuestos directos e indirectos); mientras que cada marroquí aporta 2.357 €. Por el contrario, cada británico recibe de la teta pública una media de 2.240 € anuales (incluyendo formación, sanidad y otros servicios públicos); mientras que cada marroquí percibe 1.202 €. Vamos que, haciendo cuentas, cada británico no sale por unos 1.100 €. Por su parte, a los marroquís no sólo no les soltamos un duro sino que son ellos los que nos dan pasta a nosotros: 1.155 €. Y todo esto siendo benevolentes: el estudio no calcula, por ejemplo, el impacto de cada uno de estos grupos sobre el territorio (¿quién despilfarrará más agua un inglés amante del golf o un moro bebedor de té?). Moraleja: si está usted en Almería y le viene de frente un británico le recomendamos que se cambie rápidamente de acera; se arriesga a que le atize con un palo de golf y le quite la cartera. ¿O ya está pasando?

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2 respuestas a “”

  1. otromadriz
    abril 12th, 2007 16:59
    1

    Otro tema es el de los comunitarios que se apuntan en España a operaciones o a transplantes complicados, o demasiado caros, por tener un sistema semi-privado de sanidad, que es el que quiere implantar doña Espe. Eso sí que debe costar una pasta…

  2. El Candidato enmascarado
    abril 18th, 2007 22:44
    2

    A mi no me importa de donde vengan con tal de que me puedan votar a mi, claro.
    El candidato enmascarado

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