Por Karim Sambá

Atención a este antiguo proyecto del estudio de arquitectos R&Sie para el futuro Museo de Arte de Bangkok: un edificio llamado Dusty Relief (“Alivio polvoriento”) que se alimenta de la contaminación urbana. El edificio está rodeado de alambre electrificado que «echa piel» y crea pelusas al atraer estáticamente la porquería que hay en el aire. O sea, que la fachada se llena de cacafuti y pelo de gato si los niveles de contaminación son altos. Esta fusión entre arquitectura y cambios en el ambiente abre la puerta a una nueva generación de edificios inteligentes. Ahí van unas cuantas propuestas de edificio imán: 1) “Alivio cremoso”: Que las fachadas de las sedes de los bancos atraigan “estáticamente” tartas de nata en caso de subida del índice euribor; cada vez que vayas a pagar la hipoteca lo harás con la tranquilidad de saber que tu banquero ha recibido un tartazo a cambio. 2) “Alivio mierdoso”: Que las fachadas de las sedes de las constructoras se cubran de popó cada vez que suba el precio de la vivienda en España (va a llover popó que da gusto, oiga). 3) “Alivio lluviadoradoso”: Que la fachada de la sede de El Mundo se cubra de “bendita lluvia” cada vez que el rotativo “informe” sobre el 11-M.

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2 respuestas a “”

  1. exuperancia rapú
    noviembre 9th, 2006 12:36
    1

    al calvito le gusta suavesito, no que se lo haga una maquina sucia.

  2. Ice T
    noviembre 10th, 2006 11:38
    2

    Exu: ¡Contrólese, por Dios!

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