Por Karim Sambá

¿Conocen la historia de los helicópteros negros? Se trata de una teoría instigada por las milicias paramilitares estadounidenses (léase ciudadanos armados hasta los dientes que patrullan las zonas rurales). Según cuentan los milicianos, todo el mundo (al menos, todo el mundo que vive en el Medio Oeste) ha visto en alguna ocasión una flota de helicópteros negros sobrevolando los cielos. Como para no verlos: según fuentes de toda solvencia (y de una precisión marciana), hay más de 64.000 helicópteros negros sobrevolando EE UU. ¿Y quién está detrás? Fuerzas secretas de la ONU preparando el terreno para una inminente invasión de EE UU. ¿Y por qué iba a querer la ONU invadir EE.UU? Porque la ONU es una organización comunista dispuesta a meter en vereda burocrática al siempre rebelde e individualista americano medio.

Pero si esta teoría es descabellada de por sí, no lo es menos ver cómo el concepto “aviones misteriosos” se ha convertido en un arquetipo flexible que reaparece bajo diversas formas independientemente del delirio a denunciar. La primavera del pasado año, en plenas restricciones de agua en Cataluña, los helicópteros negros hicieron su aparición estelar en los cielos catalanes en forma de misteriosa flota de avionetas. En plena psicosis por la escasez de lluvias, un grupo de payeses del área denunció que la mano del hombre estaba detrás de la sequía que azotaba Cataluña: una misteriosa flota de avionetas echaba yoduro de plata en las nubes para que no lloviera. ¿Que quién pilotaba las avionetas? ¿Españolistas deseosos de arruinar Cataluña, quizás?

Según una de las teorías más difundidas, detrás de la operación estaría un lobby de oscuras compañías aseguradoras dispuestas a ahorrarse indemnizaciones en caso de tormenta o granizada. Según la blogosfera, en una asamblea celebrada en Solsona (Lleida), a la que habrían acudido unos 300 payeses, se llegó a asegurar que las avionetas habían sobrevolado un depósito de coches nuevos al aire libre en Calaf (Barcelona) para evitar que lloviera sobre los vehículos (el contubernio de las aseguradores se aseguraba así no pagar indemnizaciones a los fabricantes de vehículos).

Pero en el blog Chemtrails Tarragona. Fumigacions militars clandestines sobre els Països Catalans i arreu del mon mucho (sí, ese es el nombre de la bitácora), además de difundir eslóganes como “Cerdos, basta ya de fumigar nuestros cielos” apuntaban más alto: “Hoy el diario de Tarragona (El Punt) cuenta que los Mossos d’Esquadra han empezado a investigar el caso de las avionetas misteriosas que disuelven las lluvias de la Catalunya central. No hace falta decir que no sólo son estas avionetas sino que hay aviones cisterna militares del tamaño de un boeing fumigando y esparciendo productos químicos por todo el planeta. Pero bueno, algo es algo”.

En efecto, algo es algo. Claro que para los visitantes del blog no era suficiente: “Hola, referente a la investigación de los mossos me parece que pecáis de ingenuos si creéis que un organismo que está supervisado por nuestro gobierno y este acepta y permite que se nos fumigue sin ninguna explicación van a solucionar la papeleta. No seáis ingenuos ni ignorantes, pensar un poco… Suerte a todos”. O este otro: “No son las aseguradoras, sino un contubernio entre las constructoras de las infraestructuras de trasvases [¿ZP y Rajoy unidos en esto?] y los vinateros [el consorcio de vinos y armas de destrucción masiva], ya que para hacer vino las vides necesitan poca agua para que salga buen vino”. (Nota: meses después cesaron las restricciones de agua debido a las lluvias torrenciales; provocadas, sin duda, por algún grupo de misteriosas avionetas con espurios intereses).

payes.jpg

Average Rating: 4.7 out of 5 based on 201 user reviews.

3 respuestas a “”

  1. Puyol
    septiembre 7th, 2009 14:39
    1

    Yo sin ir más lejos ví una allí

  2. Puyol
    septiembre 7th, 2009 14:53
    2

    Ayer, quería decir

  3. miracielos
    septiembre 15th, 2009 11:06
    3

    Yo también la vi. Justo antes de que mi novia me recordara que su nombre no era susana y que no había traído el tabaco que fui a buscar cuando la maldita avioneta pasaba al vuelo rasante por la playa de Gandía anunciando un septiembre seco, con fallos en la memoria, y unos métodos modernos para excusarme de todo. Cariño, a caso no has visto esa avioneta que anunciaba…

Deje un comentario