Web www.ladinamo.org
17.LDNM - Jul-Ago 2005
Cine
Alejo Hoijman. El extraño caso de la "máquina" que fabricaba dinero
Carlos Prieto
Fotos: Mario Martín
En 1995 tres amigos del barrio bonaerense de Bernal crearon una moneda para usar en los mercados de trueque de su país. Tras el estallido de la crisis en 2001, lo que había empezado como un juego acabó convirtiéndose en una solución para cinco millones de argentinos y en un problema para los paladines de la economía oficial. El documental Dinero hecho en casa (2004) narra la ascensión y caída de este método para fabricar dinero. LDNM ha hablado con Alejo Hoijman, director y guionista de la película, que estuvo en Madrid para presentarla en el Documenta Madrid.
¿Cómo surgió la idea de hacer la película?
El interés surgió en el año 2001 cuando, con el país en plena crisis, los medios empezaron a hablar del fenómeno del trueque. Investigando un poco me di cuenta de que, en realidad, no se trataba exactamente de trueque sino de un grupo de gente que había emitido una moneda sin control del estado.

¿Por qué se hablaba del trueque y no de la moneda?
En realidad, el nombre de trueque era un nombre de fantasía. Los tres amigos que lo pusieron en marcha decidieron no pregonar a los cuatro vientos que estaban fundando una moneda porque temían ser perseguidos por cuestionar algo incuestionable. Por ello, le pusieron el nombre más ingenuo que encontraron: trueque. Es más, lo llamaron Club del Trueque. En los barrios de Buenos Aires, el término club está asociado al concepto de club social, un lugar de encuentro donde los amigos o vecinos se reúnen para practicar algún deporte o tomar algo.

¿Cómo surgió la idea de establecer una moneda?
Bueno, vino a ser algo tan elemental como cuando eres pequeño y te preguntas: ¿qué harías si tuvieras una máquina de imprimir dinero? Eso fue exactamente lo que hizo esta gente. Se pusieron a imprimir moneda y a cuestionar el concepto del dinero, que no es más que un acuerdo entre las personas que hace que un pedazo de papel tenga un valor. Si el acuerdo se rompe, ese papel deja de tener valor. Así que, pensaron: firmemos un nuevo acuerdo, firmemos infinitos nuevos acuerdos.

¿Dónde se fundó el primer Club de Trueque?
En el barrio de Bernal (en los alrededores de Buenos Aires), en 1995; es decir, mucho antes del estallido de la crisis. Empezó siendo una especie de experimento de un grupo de amigos que venían trabajando en diversos proyectos desde hacía muchos años, gente de clase media venida a menos con unas necesidades económicas que podían ser más o menos acuciantes pero que participaban con un gran compromiso en el proyecto.

Una vez que la moneda estuvo lista, ¿cómo se las ingeniaron para poner en marcha esta nueva economía?
Al principio, la gente que participaba en el trueque se conocía entre sí, porque el trueque no sólo cumplía un rol económico, sino que ayudaba a fortalecer los lazos sociales entre los vecinos de los barrios. Cada persona que quisiera sumarse al sistema del trueque asistía a un curso de capacitación de ocho clases donde se le enseñaba cómo iba a funcionar esa nueva economía. Al finalizar el curso se les entregaba un certificado y cincuenta billetes de un crédito en carácter de préstamo (simbólico, en la práctica nunca nadie lo devolvió).

Los creadores de la moneda llamaron a su sistema Red Global del Trueque. ¿Qué tipo de relación había entre los diversos clubes?
La idea era que cada comunidad que lo creyera necesario fundara su propia moneda. Para ello, elaboraron un manual de instrucciones, llamado sistema operativo, sobre cómo crear una moneda. Y montaron una red, una organización horizontal. Por eso a cada mercado del trueque lo llamaron nodo, punto de encuentro de una red. Se empezaron a fundar monedas en muchas partes del país, decenas de monedas, pero cuando estalló la crisis y el trueque creció de manera exponencial, pasó algo que no estaba previsto: la moneda que se imprimía en Bernal empezó a ser más valorada que las otras, así que todos los clubes de trueque querían utilizar esa moneda. Los tres amigos sabían que al desarrollar un sistema más centralizado con una moneda única y aceptar a mucha más gente de la que podían atender de manera organizada, el sistema iba a sufrir algún tipo de crisis, pero decidieron afrontar los riesgos. En el momento de máximo apogeo llegó a haber 8.000 nodos en todo el país.

¿Cuándo comenzaron los problemas?
Cuando empezó a sumarse gente de manera masiva –había nodos de más de 20.000 personas juntas compartiendo un espacio– ya no podían dar los cursillos a todo el mundo. Aún así, decidieron aceptar gente sin restricciones debido a que el trueque era, para muchos, el único medio de subsistencia. Pero entonces empezaron a aparecer las reglas del mercado libre en el sentido de que cada uno jugaba con sus normas y los precios comenzaban a oscilar en torno a ley de la oferta y la demanda. Había muchas variables que actuaban para que hubiera inflación. En ese momento tuvieron que empezar a tomar el tipo de decisiones complejas que tomaría un banco central, como emitir más moneda cuando la gente acudía en masa al trueque o retirarla cuando la gente dejaba de asistir. Seguramente combinaron errores con decisiones acertadas.

No obstante, en la película se viene a decir que la gota que colmó el vaso fueron las fricciones con la economía oficial.
Bueno, los creadores de la moneda mantuvieron contactos tanto con el gobierno central como con diversas autoridades locales. Cinco millones de personas utilizaban el trueque y les parecía lógico que se creara una ley que lo regulara. No se logró, pero por poco. Al entrar el país en su pico de crisis el gobierno se vio incapaz de subsidiar a la gente desempleada y el trueque se convirtió en un balón para de oxígeno para el gobierno. Se permitió que el trueque creciera mientras fuera controlable. Pero cuando el gobierno de Eduardo Duhalde decidió poner otra vez en marcha los planes de subsidio para el desempleo llamaron a la gente del trueque para firmar un pacto. Los del trueque rechazaron la propuesta y, una semana después, empezaron a sufrir ataques. Habían sufrido antes muchas falsificaciones de monedas, pero sólo a partir de entonces empezó a suceder a gran escala. Hay muchos elementos que llevan a pensar se trató de algo organizado.

También se habla en la película de una campaña de prensa que intentó deslegitimar al trueque vinculándolo con la delincuencia
Sí, algunos medios intentaron arrojar un manto de sospecha sobre el trueque. En el intercambio participaban tantos millones de personas que, como es lógico, hubo todo tipo de situaciones: había gente que vendía cosas robadas, personas que se intentaban lucrar, etc. Pero eso pasaba ahí como pasa en la economía formal o en cualquier organización de ese tamaño. Decir que aquello era inherente al trueque era una enorme falsedad. De todos modos, tampoco es cuestión de idealizarlo. El derrumbe no sólo se debió a un sabotaje del exterior, que lo hubo, sino también a razones técnicas.

En la película, cuando las cosas se ponen feas, uno de los “tres de Bernal” afirma en tono sombrío: “donde hay plata hay conflicto”. ¿Cómo vivieron ellos estos ataques?
Son tres tipos idealistas, unos personajes muy particulares que no estaban preparados para ocupar roles que implicaban recibir una hostilidad constante. Carlos, el pelirrojo, sufrió un infarto y tuvo que estar ocho meses alejado de la organización porque le resultaba insoportable lo que estaba ocurriendo. Tuvieron problemas familiares y problemas de subsistencia, porque al estar tan involucrados con el trueque dejaron de tener tiempo para sus trabajos.

En otra secuencia, uno de ellos afirma resignado: “llegó un momento en que dejó de ser un juego”.
Sí. La palabra juego es una palabra importante porque Carlos había trabajado años antes como diseñador de juegos de mesa y, a la hora de fundar la moneda, se inspiró un poco en el Monopoly y sus billetes de juguete. Lo que hicieron los de Bernal fue hacer visible el hecho de que el dinero es una construcción fundada en un acuerdo que, en realidad, puede ser como es o de cualquier otra manera. Por eso aparecen tantos niños en la película. Los niños hacen preguntas sobre las cosas cuando las ven por primera vez, pero el que las ve todos los días deja de hacerse esas preguntas. A veces, los niños, con esa ingenuidad, pueden llegar a conclusiones muy interesantes. Los “tres de Bernal” se preguntaron: ¿Qué es el dinero? Es un acuerdo ¿No hay dinero? Bueno, pues, fundemos un nuevo acuerdo, pongámonos a fabricar dinero. Llegaron hasta las últimas consecuencias con un razonamiento muy simple.
LA DEPENDENCIA
El título de la película de Alejo Hoijman, tiene, según el propio director, una doble lectura, literal y metafórica. Por un lado, el documental habla sobre un dinero que “no se fabrica en la casa de la moneda sino en la de unos ciudadanos cualesquiera”. Pero, además, la película comienza explicando el origen del primer billete de la historia de Argentina que se imprimió en 1822, al fundarse el Banco de Buenos Aires. “Como no había tecnología para imprimir billetes seguros se mandó a imprimir a EE UU y, por una de esas cosas inexplicables o, quizás, con alguna explicación muy concreta pero que uno desconoce, esos billetes rezan: ‘Banco de Buenos Aires / Un peso’, pero la figura que tienen es la de... George Washington. Inmediatamente después de ver ese billete fabricado en EE UU viene el título de la película, Dinero hecho en casa, que es como decir, hagamos un dinero nuestro”. Pero el sueño de un dinero “hecho en casa” parece haberse desvanecido en los últimos tiempos: “Actualmente siguen existiendo los mercados del trueque pero en un número mucho más reducido que hace tres años. De todos modos, no creo que la historia del trueque sea una historia con un final triste. Puede que ahora esté a la baja pero si resurge lo hará con más fuerza. El poso ha quedado allí”.




0 comentarios a Alejo Hoijman. El extraño caso de la "máquina" que fabricaba dinero



Escribe un comentario
Nombre (requerido)
Correo-e (no será publicado)
Por favor, responde a esta pregunta para comprobar que no eres un robot (requerido):
¿De qué color es el cielo?
Comentario
ÚLTIMOS COMENTARIOS
«Please, while you gain information, [...]»
Dicho por Powerpoint Clicker en 22.LDNM RAW format, the captive photo

«This is a nice post [...]»
Dicho por Hydronic Heating en 22.LDNM RAW format, the captive photo

«Para todos los master. Vamos [...]»
Dicho por Dj el maestro carlos parrales en 16.LDNM The Wu Tang Clan Manual (libro)

«Gracias por dejar publicar... [...]»
Dicho por Articulos Publicar en 22.LDNM RAW format, the captive photo

«I am really not too [...]»
Dicho por solar panel Australia en 22.LDNM RAW format, the captive photo

«Such a wonderful post. Thanks [...]»
Dicho por Eagan Fitness Center en 22.LDNM RAW format, the captive photo

« Here typically chicken and [...]»
Dicho por ice maker en 22.LDNM RAW format, the captive photo

«This is brilliant....:-) Thanxs for posting [...]»
Dicho por DJ Vince en 22.LDNM RAW format, the captive photo

«Have you ever thought about [...]»
Dicho por Powerpoint Clicker en 22.LDNM RAW format, the captive photo

«COMPUTER REPAIR PORTLAND In 2009, Nerds [...]»
Dicho por computer repair portland en 22.LDNM RAW format, the captive photo

Otros artículos de Carlos Prieto (22)
  • Al Jazeera. Bajo el volcán
  • Asian Dub Foundation. "La inmigración es una de las cosas más positivas que le pueden pasar a un país"
  • Peter Watkins. ¿Dónde está la bolita?
  • Mark Twain. A orillas del Mississippi
  • Joaquín Jordá. La objetividad no existe
  • Super Size Me. La hamburguesa mecánica.
  • Barbara Ehrenreich. Un mundo feliz.
  • Nuevo Documental Americano. El coloso en llamas.
  • John Yates. Gringos, go home.
  • Maribel Álvarez. Palabras mayores.
  • Michel Chossudowsky. La economía de la miseria.
  • Michael Winterbotton. A vueltas con la realidad.
  • Jim Thompson. Las apariencias engañan.
  • Hollywood radical. Sigue el camino de baldosas amarillas.
  • La Bola de Cristal. Santiago Alba Rico explicado a los niños.
  • Banksy. Agit Prop.
  • Michael Moore entre los vándalos.
  • La corriente de los suburbios.
  • AK Press and Distribution. Contra viento y marea.
  • James Ballard: Mañana, en la batalla, piensa en mí.
  • Larga vida a la nueva carne. G. Von Hagens, Mundos corporales.
  • Hunter S. Thompson. Vida y milagros de un agitador.